Pásame tu dieta

Alimentarse bien y sentirse a gusto.

¿Prescindir del trigo en la alimentación…?

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¡Renunciar al trigo no impedirá que siga haciendo mi roscón de Reyes casero!

Bueno, tras cuatro meses y medio he llegado de sobra (casi me paso de frenada de lo bien que he ido) a mi peso “ideal”, o sea , el que me hace sentir cómoda y con garantías de poder mantenerlo. Son 16 kilos menos, mi índice de masa corporal ahora es de 23.5K/m² (normopeso), habiendo partido de 29,1K/m² (exceso de peso).

En esta fase, siguiendo las indicaciones de la dieta de Dukan, debería incorporar una ración de hidratos de carbono en forma de feculentos (pasta, papas, arroz, legumbres…) a la semana y 40 gramos de pan al día, eso durante 80 días porque usa para contar el tiempo de “consolidación” la cantidad de 10 días por kilo perdido, como me resulta coherente me quedo con este dato. En esa dieta se divide ese tiempo en dos partes, incorporando en la segunda parte (otros 80 días en mi caso porque 16 kilos x 10 días son 160 días) dos raciones de feculentos a la semana (entre otras cosas). Como yo me siento muy bien sin tomarlos lo voy a hacer sólo de vez en cuando, seguramente mucho menos que lo que indica dicha dieta. ¡No siento la necesidad de comer hidratos de carbono! Asombroso…

Y ahora viene mi gran novedad en mi alimentación. Como conté en una entrada anterior, hace tiempo que vengo sospechando de los hidratos de carbono en general como el causante de mi sobrepeso a pesar de que no los ingería en cantidades consideradas excesivas. Siempre intentaba mantener lo que las dietas equilibradas recomiendan: aportar el 50% de las calorías diarias con hidratos de carbono de lenta absorción (pan, pasta, papas, cereales, arroz…). Sin embargo, está claro que ese sistema no me iba bien porque no me permitía salir del cerco de los kilos de más. Cuando comencé a tomarme muy en serio cambiar mi alimentación exploré diferentes versiones y artículos, unos más científicos que otros que de alguna manera me llevaban a confirmar mi sospecha, es más, a concretar que el problema no está tanto en los hidratos en general sino en el trigo y su gluten (un tipo de proteína contenida en el grano) en particular.

El trigo es un cereal, del que se obtiene su harina tras triturar su grano o semilla comestible. Durante el triturado se retira la cascarilla que lo recubre dando lugar a la harina blanca que conocemos, utilizada para la elaboración de pan, pastas, masas, galletas, cereales de desayuno, como condimento en la cerveza y otras utilidades. Cuando se muele o tritura con la cascarilla se obtiene la harina de trigo integral. Pero siempre se mantiene el gluten.

Leyendo un artículo sobre las teorías sobre el trigo moderno expuestas por el Dr. William Davis cuyo blog es http://www.wheatbellyblog.com/  y del que hay un resumen en español en un artículo de “El Confidencial” se me abrían los ojos como platos al observar que todo lo que comenta sobre los efectos perjudiciales del trigo era lo que yo venía sintiendo como “estar intoxicada”, sí, con esas palabras definía yo en voz alta cómo me sentía y además, sin haber oído de él previamente, había estado más de tres meses sin tomar trigo y observado el beneficio que el mismo Davis cuenta. Ya hace tiempo que se recomienda dieta sin gluten para las afecciones neurológicas porque se ha observado su efecto dañino en el sistema nervioso central. Se recomienda eliminarlo para prevenir las enfermedades cardiovasculares por su papel en la captación de colesterol También se habla sobre la intolerancia al gluten como reacción “inteligente” del organismo ante éste y no como enfermedad . En todos estos artículos se recomienda consumir los hidratos de carbono no procesados, que no contienen gluten porque no contienen trigo (arroz, papa, batata o boniato, legumbres, fruta y verdura).

Así que tras sospechar que puede ser el trigo y su gluten lo que me sienta mal he decidido prescindir de él de forma habitual a ver qué pasa. Como no hay que ser radical en nada y por suerte soy una persona sana en general no dudaré en tomar alguna pequeña ración en situaciones especiales como la tarta de un cumpleaños o una porción de una pizza si un día voy a comer con amigos, pero lo que tengo claro es que ya nunca será un plato de pasta mi plato principal, tomaré pequeñas raciones acompañadas de verdura o proteína.  Es una decisión personal, no estoy recomendando a nadie que lo haga, aunque sí recomiendo que lean sobre ello (hay mucha más información que la que yo he añadido en links) para llegar a sus propias conclusiones. Habiendo leído bastante sobre el tema me pregunto cuántas personas de las que tienen problemas con el peso, sea porque suben mucho o porque no consiguen ganar peso (lo que podría indicar cierta intolerancia al gluten sin tener que ser celiaquía necesariamente) pueden estar sufriendo esta situación en relación con el trigo moderno.

¡Por cierto! Estoy empezando a investigar y probar a hacer masas y pan sin gluten, ya iré contando…

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Autor: Pásametudieta

Me llamo Rosi, he librado una batalla contra el sobrepeso y he ganado. En mi blog cuento mi experiencia por si puede ayudar a alguien. De paso hago acopio de información interesante sobre alimentación y la comparto bajo mi punto de vista. Todo el material original contenido en este blog pertenece a © 2013 pasametudieta.wordpress.com

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