Pásame tu dieta

Alimentarse bien y sentirse a gusto.

¿Cómo mantener ahora el peso perdido?

5 comentarios

Cada vez que he seguido una dieta concreta con buenos resultados he recibido el mismo mensaje de mi alrededor y de mí misma:  ahora lo que cuesta es mantenerse. Y es cierto, normalmente me costaba  mucho mantener el peso alcanzado después de una dieta de pérdida de peso.

Hoy quiero analizar el porqué y la razón por la que esta vez he conseguido mantener, e incluso reducir aún más, mi peso una vez que llegué a mi objetivo más ambicioso, ese que no recomiendo a nadie de entrada; perder absolutamente todos los kilos que me sobraban, hasta el punto de encontrarme en el menor peso de toda mi vida adulta.

Y en el matiz se encuentra la diferencia. Esta vez no he hecho dieta, no he practicado ningún método insostenible a largo plazo, no ha habido pastillas, ni sustitutos de comidas, ni raciones liliputienses, ni conteo de calorías…nada. Esta vez he realizado un cambio sostenible que no me causa ningún sufrimiento, ni estrés, ni renuncias fundamentales en mi alimentación.

Sé que tengo ventaja frente a otras personas porque no soy golosa, nunca he tomado alcohol y el chocolate no tiene un lugar importante en mi vida. Sin embargo, podría estar sufriendo por no tomar cereales de desayuno, o algún buen bocadillo, unas galletas con leche, la paella… ya que todo eso sí me gusta y mucho.

Pero como ya he planteado en entradas anteriores, ha habido un trabajo importante de autoconvencimiento detrás de esta aceptación de una nueva alimentación basado  en un análisis de pros y contras. Te voy a enumerar primero los pros y luego los contras:

Los Pros:

Me encuentro física y anímicamente mejor que nunca y puedo asegurar que se debe en parte a recuperar el aspecto físico que quería, pero sobre todo porque las digestiones ya no son un problema.

2º A nivel de resistencia por aporte energético no ha habido ningún problema. Ya he comentado que siempre he hecho ejercicio, ahora hago más aún y en ningún momento he sufrido las ”pájaras” antes habituales.

Aquí viene muy a cuento que te relate lo que hice el sábado pasado como ilustración de hasta qué punto han cambiado las cosas: Tenía un evento deportivo consistente en una travesía en piragua de ocho kilómetros y medio. La prueba empezaba a las 12:00h. Como era lejos de mi residencia me levanté y desayuné a las siete de la mañana la famosa tortita de salvado, con cuatro lonchas finas de embutido de pavo y una loncha de queso desnatado, un vaso de leche desnatada y una pera. Por el camino tomé dos cafés (ya he dicho que tomo mucho café), justo antes de empezar la prueba un vaso grande de yogur de beber desnatado y durante la travesía bebí media botella (150 ml) de una bebida isotónica y 150 ml de agua. Hice mis ocho kilómetros en una hora y unos minutos, de un tirón y sin ningún problema.

Ahora te cuento lo que hacía antes de febrero para recorridos más cortos y con descansos: desayunaba unos cereales con leche o un sandwich con pavo, un vaso de zumo envasado “sin azúcares añadidos” y una pieza de fruta, antes de iniciar la travesía solía tomar una barrita de cereales con frutas, en medio un zumo envasado de 300 ml y, en ocasiones, otra barrita de cereales. Aún así era frecuente que sufriera hipoglucemias que me dejaban temblando un buen rato y sin capacidad para continuar ¿Comprendes después de todo lo que te he contado el porqué? Con las recomendaciones de ingerir hidratos de carbono antes del ejercicio lo que conseguía eran picos de glucemia con su correspondiente hiperinsulinemia que me dejaban pajarito.

La comida oficial del evento del sábado consistía en una rica paella que, como no, disfruté merecidamente. El resto de esta semana no tomaré hidratos de carbono en las comidas y asunto resuelto.

Existen teorías que achacan la presencia de hiperinsulinemias a la obesidad desde un punto de vista congénito. Según éstas hay personas cuyo sistema endocrino reacciona desproporcionadamente ante una carga de glucosa en sangre, por consiguiente la descarga de insulina superior a la requerida se convierte en un vehículo para la generación de tejido graso, dando lugar a la obesidad. Será porque me resulta familiar, pero no me resulta descabellado.

No requiere ningún cuidado especial seguir esta alimentación, incluso si se tiene una vida social ajetreada se puede seguir. En cualquier restaurante se puede pedir una rica ensalada o cualquier plato que contenga proteína y pedir que te cambien las papas fritas o el arroz por ensalada, no suelen poner pegas. Y no renuncias al placer de comer en compañía. Se puede tomar una copa de vino esporádicamente sin problemas. Tema aparte son las cervezas, contienen una buena cantidad de gluten y su capacidad para favorecer la barriguita cervecera es tan evidente que no tiene discusión. Por suerte yo no bebo, ni he bebido nunca, con lo que no puedo dar alternativas a quien me dice que le cuesta mucho dejar las cervecitas del fin de semana.

Una vez alcanzado el peso objetivo, el hecho de poder tomar una o dos veces en semana una comida especial mitiga cualquier sensación de prohibición. He comprobado en mí misma y en quienes me han emulado que controlando los hidratos de carbono el resto de la semana las variaciones de peso son despreciables.

Considero este punto la clave de todo, las dietas restrictivas en cuanto a cantidades, calorías, formas de cocción, sustitutivos, etc… son insostenibles a largo plazo. Si mientras tanto no has incorporado nuevos conocimientos sobre los alimentos y sobre tí mismo/a volverás a cometer los mismos errores una vez que termines y te recomienden “comer de todo con moderación”. ¿Te suena? ¿Y a que no sabías cuánto era moderación? Y ¿de todo? ¡venga ya!…

No requiere ningún tipo de suplemento o sustitutivo, por lo que no hay razones de salud o económicas que me impidan continuar así de por vida.

La sensación de control de la situación es maravillosa. Ahora sí puedo decir que no volveré a engordar. La comida ya no tiene trampas  ni secretos para mí.

Los Contras:

1º Me he tenido que comprar un vestuario completo nuevo porque he perdido cuatro tallas :). Este ha sido el único factor económico de toda esta historia…y me encanta.

Así que ahora creo estar en condiciones de decir que ya no me va a ser difícil mantenerme. Tiempo al tiempo, prometo que si de repente un día vuelvo a empezar a subir te lo cuento. Pero realmente estoy convencida de que va a ser que no.

PD: Estoy leyendo, porque me lo recomendaron, el libro del Dr.Barry Sears “La inflamación silenciosa, cómo combatirla con la dieta de la Zona”. Como ya hice con el del “Método LOGI” contaré lo que vea interesante en una entrada dedicada a él. Por ahora estoy leyéndolo con un ojo abierto y el otro a medias porque no me gusta la parte comercial de este sistema (tiene su propia línea de productos “milagrosos”) ni la parte sensacionalista y farandulera en la que promete la cura de todos los males. Aún así espero aprender algo de él, ya te contaré.

PD2ª: Esta es la entrada número 50. ¿Quién me lo iba a decir? Sé que estás ahí, aunque no hagas comentarios en público, te lo agradezco.

 

Anuncios

Autor: Pásametudieta

Me llamo Rosi, he librado una batalla contra el sobrepeso y he ganado. En mi blog cuento mi experiencia por si puede ayudar a alguien. De paso hago acopio de información interesante sobre alimentación y la comparto bajo mi punto de vista. Todo el material original contenido en este blog pertenece a © 2013 pasametudieta.wordpress.com

5 pensamientos en “¿Cómo mantener ahora el peso perdido?

  1. Hola Rosi,
    “si de repente un día vuelvo a empezar a subir te lo cuento”

    Tengo curiosidad 🙂
    ¿Sigues manteniendo el peso sin problemas? ¿16 meses ya?

    En los últimos días he estado revisando artículos científicos sobre el mantenimiento del peso, y con los enfoques “caloristas” casi nadie lo mantiene al cabo de dos, tres años. Y por descontado no bajan 19Kg.
    Un abrazo

    Me gusta

    • Hola Vicente, pues sí, lo mantengo. Exceptuando estas Navidades, en que subí dos kilos de los que ya he bajado uno desde el día 6. Desde Agosto de 2013 mi peso ha oscilado entre 63 y 63,5 kg. A mí también me cuesta creerlo. Estoy convencida de que se debe a que sigo comiendo lo mismo que mientras quería bajar y solo me permito un extra casi una vez al mes, como ya he contado lo guardo para los cumpleaños familiares. De resto, los únicos hidratos que me permito son los copos de avena en el desayuno y dos o tres tortas de arroz o maíz ( con queso de untar y mermelada sin azúcar son mi “capricho”). La pasta y el arroz ni me acuerdo cuando las comí por última vez y tal vez una papa cada mes y medio. ¿Vivo a dieta? No lo creo, simplemente, hay cosas que no como, igual que los vegetarianos no comen carne.
      Otro factor fundamental para mí es el ejercicio físico, ya lo practicaba antes y sigo haciéndolo. Si tengo temporadas de menos ejercicio soy aún más estricta con la comida.
      No sé qué conclusiones darán los estudios, las mías son firmes…por ahora. Vi en tu última entrada que estás vigilante ante tu peso, es lo que debes hacer, sin obsesionarte pero vigilar. Somos como los adictos, tenemos que ir contando los días en que mantenemos nuestro peso como si fueran días libres de droga.
      Perdón, de una respuesta me salió casi una entrada, justo estos días había pensado escribir sobre esto. Me has dado el empujón.
      Feliz año.

      Me gusta

  2. Remordimiento…. eso es lo que siento al leer tus entradas, porque tienes toda la razon cuando dices que lo mas basico en un cambio de habitos alimentarios, es la “aceptacion del cambio” . Y mas remordimiento me da al saber que tengo en casa el ” Metodo Silva” que me puede ayudar a reprogramar mi mente ante el cambio…….y no lo hago. Jejeje, quiza sea lo que necesito.

    Me gusta

Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s