Pásame tu dieta

Alimentarse bien y sentirse a gusto.


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Merluza a la mostaza en seis minutos con microondas.

El otro día me di cuenta de que, después de veintiocho recetas e ideas para comer rico y fácil, aún no te había contado el mayor de mis secretos para preparar una merluza riquísima en seis minutos más otros dos de preparación. Es apta para todos los niveles de cocinillas.

Seguramente, si te gusta cocinar pescado fresco, esta recetilla te parecerá un sacrilegio. Yo no soporto el olor del pescado al cocinarse, ni las espinas, ni las pieles (casi casi que ni el propio pescado), por eso siempre lo compro en forma de filetes o los corazones (el centro del lomo) de merluza congelados. Como las técnicas de congelación actuales son estupendas, de esta manera consigo tener siempre pescado en el congelador para alternarlo con las carnes de ave que también consumo con frecuencia. merluza microondas4

Cuando lo hago de forma planificada saco la caja del congelador hacia la nevera la noche antes y así cuando llego a comer está descongelado. En ocasiones lo decido sobre la marcha y entonces lo uso directamente congelado. Cocinar las proteínas directamente congeladas no es lo más ortodoxo, se supone que durante la descongelación lenta los cristales de hielo que se encuentran entre las fibras de músculo se derriten sin romper éstas. Cuando lo descongelamos digamos “a lo bestia”, se pueden estar rompiendo alguna de esas fibras y entonces la calidad de la proteína no es óptima. Pero claro, la vida real no es óptima y, a veces, se me olvida descongelarlo. Como este detalle no implica ningún problema a nivel nutricional, ni de sabor y he comprobado que la estructura de la pieza de pescado no pierde nada de textura lo hago sin vergüenza ni culpa si lo necesito.

El tiempo de cocción dependerá del grosor de las piezas de pescado que elijas. Yo utilizo los corazones de merluza congelados, son la parte más limpia y jugosa. Con filetes u otras piezas más finas necesitarás ir probando con unos minutos menos.

Ingredientes:

  • 1 caja de corazones de merluza congelada (6 piezas, para tres raciones o dos con hambre).
  • Una cucharada de mostaza antigua (la que trae las semillas)  o de dijon (la amarilla).
  • Un chorro generoso de zumo de limón.
  • Un chorrito de aceite de oliva (una cucharada rasa).
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación:

  1. Colocar los trozos de pescado en una fuente apta para microondas.Así queda después de la cocción al microondas.
  2. Mezclar el resto de los ingredientes en un recipiente, nada, dos vueltas de tenedor para que la mostaza se unifique con el limón y el aceite.
  3. Pintar con brocha, o con la parte de atrás de una cuchara, cada uno de los trozos del pescado.
  4. Cubrir la bandeja con film transparente sellando bien los laterales.
  5. Meter al microondas con potencia 100% durante merluza microondas3seis minutos. Si tu microondas es de potencia más baja seguramente necesitarás uno o dos minutos más. Los microondas son como los hornos, cada uno es de su padre y de su madre y hay que ajustar los tiempos al nuestro.
  6. Sacar del microondas y servirlo con cualquier guarnición. Cuidado al levantar el film porque habrá mucho vapor en su interior y te puedes quemar.

En el caso de que no hayas descongelado el pescado, la única diferencia es que habrás de darle doce minutos de microondas en lugar de seis. Notarás que se libera algo más de agua al fondo de la bandeja pero no importa, queda igual de rico. Llevo años haciéndolo.

Pues listo, ya te he contado mi AS en la manga para cuando no he preparado la comida con anterioridad.

No he probado a hacer otras cosas de la misma manera, pero estoy segura de que se pueden obtener resultados igual de satisfactorios con unas pechugas de pollo por ejemplo. Y por supuesto, de esta “receta” lo que es clave es el tiempo de cocción y el hecho de hacer el pescado al microondas (que de entrada no es lo que te pide el cuerpo) las posibilidades de aderezo son infinitas y dependen de tu imaginación.

Que te aproveche.

 

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Un resumen .

Pues sí, ya llegó mi segunda Navidad por estos lares, espero que estés pasándolas de la mejor manera

Feliz Navidad

Feliz Navidad

posible, con tu gente, recordando a los que no están y tratando de disfrutar con la parte que mas te guste de este trance hiperamoroso e hiperfeliz que invade a la humanidad cristiana todos los años. Yo sigo como siempre, ocupada, buscando ratitos para pasarme por aquí e intentando ayudar a más personas que me preguntan por “esa cosa del pásame tu dieta”.

En esos balances anuales que hacemos siempre por estas fechas no me puedo quejar. Respecto al tema que nos concierne, sigo en el mismo peso que hace un año, comiendo igual, igual de cómoda y feliz. Mi salud mejor que nunca y corriendo ya carreras de 8km (no pienso pasar de 10km, tranquilidad, disfrutar sí, sufrir no…).

Después de este año y medio de blog y de aprendizaje he reescrito la lista de alimentos que sí como y los que no, para hacer un par de pequeñas modificaciones. He añadido los frutos secos en los que sí. y he ajustado el No de los hidratos de carbono, pero prácticamente es la misma. Con respecto a las grasas, ya he hablado de ellas en otras entradas. Sigo pensando que, cuando hay mucha grasa que movilizar  hacia afuera, es mejor no añadir mucha grasa en las comidas. Sin embargo la eliminación de la grasa de calidad no es indispensable para perder peso y ganar salud, al contrario, todo indica que es beneficiosa. Cada uno/a en función de su particularidades ha de decidir si las integra o no, una vez perdido el peso mayor.

Me he encontrado personas que necesitan un resumen con las ideas principales de lo que he hecho para perder y mantener mi peso, además me lo piden impreso en papel porque no se manejan con la tecnología. Para ellos he hecho un resumen en 6 diapositivas convertidas a Pdf para poderlas imprimir. Por si te apetece tenerlo o se lo quieres imprimir a alguien te adjunto el archivo en este enlace: Pásame tu dieta

Y aquí las tienes desplegadas:

 


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14-1-2015 20.1.44 1

14-1-2015 20.1.55 1
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Como siempre, espero que te sea de utilidad.

Y feliz año nuevo..

Y feliz año nuevo..


¡Feliz año nuevo! Que 2015 sea un cúmulo de cosas buenas para tí y quienes te rodean.

Fotos como siempre, gracias: AndrésNuñezPhoto


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Un menú para quien lo necesite.

Hay personas a las que les gusta planificar su menú semanal. Esta costumbre tiene muchas ventajas y es muy recomendado como medio para conseguir una alimentación variada, facilitar las compras semanales y programar los tiempos dedicados a cocinar. Yo la teoría la entiendo y tengo amigas y amigos que siguen esta práctica, sabiendo lo que comerán o cenarán cada día. Pero, que le voy a hacer, soy una anarquista de la cocina, me descargo creativamente cocinando y nunca he podido ceñirme a un menú. La ventaja es que cocino lo que me apetece en cada momento, la desventaja es que este sistema me obliga a tener la despensa siempre llena de verduras, huevos, otras proteínas y todos los productos que utilizo normalmente para elaborar mis comidas, porque en cualquier momento me ilumino y me pongo a hacer unas pechugas de pollo rellenas o un marmitako de atún sin papas.

En estos días una seguidora me pidió que la ayudara confeccionando un menú semanal. De entrada me entró el pánico porque, ya te digo, es como si me pidiera que le amarrara las manos. ¡Con lo feliz que soy yo en mi libertad alimentaria! pero, como entiendo que no todo el mundo es como yo (menos mal, porque si no esto sería el acabose) y ante su petición ,tras un gran esfuerzo  mental, elaboré un menú para una semana que puedes descargar aquí Menú pasametudieta.

Tal como he hecho en otras ocasiones en que he creado algún elemento de ayuda para alguien que me lo ha pedido, lo publico aquí, para que si tú también prefieres seguir un menú tengas uno para empezar. Sí quiero dejar muy claro que solo debe servir como orientación, que los productos que he puesto para media mañana y media tarde son los básicos, pero cualquier variación que no incluya hidratos de carbono de los considerados desfavorables puede valer. Cualquiera de las propuestas de proteína se puede cambiar por cualquier otra que te guste más o que tengas en casa. Las verduras se pueden consumir de cualquier manera, incluso en estofado, también las proteínas. Ahora que empieza el fresquito apetece una carne asada o estofada, un bacalao encebollado o cualquier otra receta de las tradicionales. Y ,si un plato te gusta mucho o te sale mucha cantidad, nada te impide comerlo un par de veces hasta que se gaste. A veces nos preocupamos mucho de la variedad cuando nos concentramos en la alimentación pero, antes de cambiar de forma de comer ¿ no es cierto que también comías más o menos los mismos platos en diferentes semanas?, pues eso, que no hay porqué pretender comer todos los días y en cada comida algo diferente. También puedes añadir más alimentos a cualquiera de las comidas, no te quedes con hambre. Y lo mejor para mí, come cada vez que tengas hambre, no esperes a estar desfallecido/a por haber comido poco tiempo antes, así evitarás los atracones.

Recuerda que los lácteos desnatados se pueden tomar con libertad, igual que el café, las infusiones, los refrescos “light” o “cero” (sin abusar…que conozco casos de ¡un litro de cola light al día!). Endulza con edulcorantes acalóricos tradicionales o con stevia.

En fin, que si te puede ayudar este menú, me alegra mucho. Yo seguramente habré comido lo que pone en él en cualquier semana, pero no en el orden en que aparecen 😉

Para ayudar en la preparación tienes enlazadas las comidas que coinciden con las recetas de mi blog. Recuerda también que en la pestaña de recetas tienes otras cuantas ideas para cocinar cosas ricas.

Tortilla de salvado.

Magdalenas de salvado.

Sucedáneo de pan.

Crema de verduras.

Tortilla al horno.

Atún en adobo.

Pechuga de pollo rellena.

Pizza sin harina.

Huevos fritos. 

Una idea para menú semanal.

Una idea para menú semanal.

Por último, quería hoy avisarte de que durante una temporada estaré en “silencio bloguiano”, me toca estudiar y si me desconcentro la lío…Aún así seguiré respondiendo a cualquier comentario o mensaje que me quieras hacer llegar. Si estás suscrito/a te llegarán futuras entradas en el momento en que las reinicie, o si un día tengo una necesidad imperiosa de contarte algo mientras hago un descanso mental.

Hasta luego….


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Mermelada light.

¡Hola otra vez!

Hemos comentado que, en pequeñas porciones se puede tomar mermelada para acompañar una tostada de pan integral, tortitas de arroz, de avena, etc., en el momento en que vamos integrando cantidades controladas de hidratos de carbono complejos en nuestra dieta, una vez perdido el peso que queríamos o durante el proceso de pérdida si no estamos siendo muy estrictos en las limitaciones.

Desde el principio he recomendado la “Hero diet” porque es, de las que he encontrado, la que menos cantidad de azúcares aporta por ración (o por 100gr, que es lo mismo en proporción) y la única que he encontrado por ahora con acreditación por la fundación SED (Sociedad Española de Diabetes), que informa en la etiqueta de que:” 123g de confitura extra Hero Diet =1 ración de carbohidratos (10gr).  Un frasco de 280g equivale a 14 raciones de 20gr. “

Este detalle para mí es importante porque intento controlar las raciones de hidratos de carbono diarias, sin obsesionarme. Así sé que tomando dos tostadas al día de arroz o de avena (ya sabes que he suprimido el pan de trigo por su gluten y estoy muy contenta) con un poco de queso de untar desnatado y una cucharadita de mermelada cada una, no voy a desencadenar una cascada de glucosa-insulina en mi circulación y disfruto de un capricho dulce, sobre todo en la media tarde.

Para que te hagas una idea, si no tienes báscula de cocina: como soy de ciencias he hecho la prueba y 20gr es una cucharada sopera colmada de mermelada o tres de postre.

Antes de nada has de saber que en España todo lo relativo  a  los alimentos y su etiquetado está regulado por la Comunidad Europea. En el caso de los alimentos “saludables” la normativa que corresponde (tienes los enlaces en su título) es:

Para el tema de las mermeladas he extraído lo que nos interesa, que son estas tres definiciones:

BAJO CONTENIDO DE AZÚCAR

Solamente podrá declararse que un alimento posee un bajo contenido de azúcar, así como efectuarse cualquier otra declaración que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si el producto no contiene más de 5 g de azúcar por 100 g en el caso de los sólidos o 2,5 g de azúcar por 100 ml en el caso de los líquidos.

SIN AZÚCAR

Solamente podrá declararse que un alimento no contiene azúcar, así como efectuarse cualquier otra declaración que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,5 g de azúcar por 100 g o 100 ml.

SIN AZÚCARES AÑADIDOS

Solamente podrá declararse que no se han añadido azúcares a un alimento, así como efectuarse cualquier otra declaración  que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si no se ha añadido al producto ningún monosacárido ni disacárido (ejemplo de disacárido sería la sacarosa o azúcar de mesa, que se forma con glucosa y fructosa; la glucosa es el principal monosacárido) ni ningún alimento utilizado por sus propiedades edulcorantes. Si los azúcares están naturalmente presentes en los alimentos, en el etiquetado deberá figurar asimismo la siguiente indicación: «CONTIENE AZÚCARES NATURALMENTE PRESENTES».”

Por si no lo sabes, la mermelada se consigue cocinando fruta y azúcar al 50%, o sea, tanto peso de fruta como de azúcar.

Para reducir la cantidad de azúcar se puede sustituir parte o toda esta por edulcorantes artificiales (aspartamo es el más frecuente) que tienen mala fama pero sobre los que los estudios demuestran su seguridad bajo un consumo razonable.

También se puede sustituir una parte o toda por fructosa, cuya ventaja es que con menor cantidad se consigue mayor poder edulcorante, también tiene un índice glucémico menor que el del azúcar blanco (20 frente a 59). Sin embargo, encuentro información contradictoria acerca el efecto sobre la glucemia: parece ser que se va observando que es mayor de lo esperado. Atención especial merece el Jarabe de maíz alto en fructosa, que es un derivado utilizado para endulzar zumos, refrescos y otros productos procesados y que, este sí, está demostrando relación directa con la obesidad y el desarrollo de diabetes.

Otro edulcorante sustitutivo del azúcar y que está de moda es la stevia (obtenido de la planta stevia rebaudiana) que tiene un alto poder endulzante y un efecto insignificante sobre la glucemia. Pero ojo, si nos sustituyen una parte del azúcar por stevia, no hay que olvidar la parte de azúcar que sigue presente en la composición de la mermelada.

He dedicado un tiempo a hacer un mini estudio sobre las mermeladas que encontramos en el supermercado con denominación diet, light, bajas en azúcar o denominaciones similares. Aquí te muestro una pequeña comparativa con las fotos (de las que hay en mi supermercado), simplemente para ayudarte a leer las etiquetas y saber lo que compras y consumes. Unas llevan stevia, otras fructosa, otras aspartamo, busca las que tengas a tu mano y dedica un rato a leer las etiquetas. Verás que aprendes a elegir la que más te conviene.

Oye, que también se es libre de tomar un día un poco de mermelada normal, mientras se sea consciente de que estamos tomando azúcar en cantidad de la buena y que eso tiene unas consecuencias. Pero, un día es un día.

Algunas fotos quedaron un poco desenfocadas, pero con voluntad se leen.

Espero que te sea útil.

Con fructosa.

Con fructosa.

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Con azúcar y stevia.

 

 

Con aspartamo

Con aspartamo

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Con aspartamo.

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Con fructosa.


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¿Es bueno comer fruta?

Ésta es la pregunta del millón.

Durante este tiempo de blog y de compartir experiencias he sacado una

Papaya, queso fresco batido y una cucharada de muesli natural. Una forma de comer fruta y un buen desayuno.

Papaya, queso fresco batido y una cucharada de muesli natural. Una forma de comer fruta y un buen desayuno.

conclusión que predomina sobre todas las otras: en cuanto a la alimentación todos oímos campanas, no sabemos bien de dónde vienen, pero suenan y nos hacen plantearnos las nociones más básicas de nuestro conocimiento inicial. Una de las primeras preguntas que me hacen quienes han decidido seguir mi ¿“modelo”, “sistema”? alimentario es ¿y fruta, cuánta y cuáles puedo comer? A todos/as les he explicado los pros y los contras (aunque parezca mentira los tiene) de la fruta y hoy lo voy a hacer aquí por si se te plantea la misma pregunta, que no tiene nada de banal.

De entrada, la fruta es considerada como uno de los pilares fundamentales de una alimentación equilibrada. Su riqueza en vitaminas, agua y fibra en diferentes proporciones según la fruta analizada es indiscutible. Además aportan variedad a la dieta por sus diferentes sabores y grados de dulzor o acidez, también porque permiten muchas formas de consumo; crudas, cocinadas, en batidos con leche, en zumos naturales, en ensalada etc…

Sin embargo si se consumen de una forma inadecuada, pueden ser perjudiciales. Sin llegar al extremo de la manzana de Blancanieves pueden hacer que una dieta de adelgazamiento se vaya al traste o que alguien que piensa que está comiendo de forma saludable, en realidad esté fomentando la ganancia de peso o niveles altos de azúcar en sangre. Cuántas veces habré oído eso de “¡pero si casi lo único que como es fruta! ¿Cómo puedo seguir subiendo de peso si solo ceno melón?”…pues, porque todo lo que se consume en exceso provoca efectos adversos, incluso la bienintencionada fruta.

Ahora te voy a dar unos argumentos que pueden ayudarte a contestarte a ti mismo/a la pregunta del principio:

  1. Respecto al contenido de lípidos o grasas de la fruta no hay que preocuparse porque es muy bajo.  Hay excepciones como el aguacate que contiene cerca de un 30% de grasas entre las que destaca el ácido oleico que, como es cardioprotector, se lo perdonamos y lo incluimos en una dieta equilibrada, en raciones del orden de medio aguacate (50-75gr) de vez en cuando. El coco tiene también un alto valor calórico y también alto contenido en grasas (30-40%), con mayor proporción de un tipo de grasas saturadas que, según algunos estudios, ha demostrado ser beneficiosa sobre todo en dietas bajas en hidratos de carbono.  Como siempre, tomarlo con moderación. El plátano se encuentra entre las frutas con alto aporte calórico y graso, también con alto contenido en azúcares, cuidadito con él.
  2. El aporte proteico de la fruta es de escaso valor nutricional por lo que no lo tenemos en cuenta.
  3. Las recomendaciones internacionales para el consumo de fruta y verdura recomiendan cinco piezas/raciones de fruta y verdura al día. Considerando que una ración de fruta viene a ser una pieza de 100-150gr o su equivalente en gramos en el caso de frutas pequeñas o grandes y una de verdura sobre 150gr (variadas o iguales). La idea es que al final del día se haya ingerido al menos esa cantidad con una variedad aceptable. Es decir, no se trata de comer cinco manzanas en un día o cinco platos de verdura salteada. Lo idóneo es que se consuma 2-3 piezas de fruta y dos platos de verdura (almuerzo y cena por ejemplo). Aquí tienes el enlace al documento: PROPUESTA DE RACIONES DE CONSUMO PARA LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE FRUTAS Y HORTALIZAS del Comité Científico “5 al día” donde se especifican las cantidades que componen una ración de la mayoría de las frutas y verduras, incluidos los frutos pequeños y los más grandes como melón y sandía, que suelen ser causa de confusión a la hora de decidir cuánto comer de cada vez.
  4. Existen teorías que nos hablan del exceso de azúcares que consumimos actualmente proveniente de la fruta. Según estas teorías el ser humano en la antigüedad comía bayas y pequeños frutos silvestres cuando con suerte los encontraban durante sus periodos de caza o en su actividad como nómada, ni que decir que no veían un plátano ni en pintura. Hoy en día tenemos fácil acceso a kilos y kilos de fruta que no estaríamos preparados para procesar y que, finalmente, no necesitaríamos. La recomendación en este caso es no consumir más de tres piezas (o su equivalente en peso si son frutos pequeños) de fruta al día para no aumentar el consumo de glucosa total. O sea, otra justificación para no superar las tres piezas de fruta al día.
  5. La forma en que consumimos la fruta puede variar el índice glucémico (IG) de estas y puede frenar nuestra pérdida de peso o hacer que lo aumentemos, las formas que causan este aumento del IG son:
  • Cocinar la fruta en forma de compota aunque no añadamos azúcar. Al perder gran parte del contenido en agua por evaporación estaremos consiguiendo un aumento de la concentración de glucosa/fructosa en una menor cantidad total de fruta. Como además está dulce, rica y se come con facilidad podemos tomarnos sin darnos cuenta una cantidad de fruta mucho mayor que si la tomamos cruda.
  • El proceso de deshidratación de los frutos como higos, albaricoques (llamados orejones cuando están secos), uvas, ciruelas etc…aumenta también la concentración de azúcares y el aporte calórico, llegando a aumentar el contenido de hidratos de carbono hasta ser un 70-75% del aporte total de la fruta. Las calorías pueden aumentar tanto como que 100gr de albaricoques frescos aportan 48kcal y 100gr de orejones aportan cerca de 300Kcal.
  • Esto no significa que no se puedan comer frutas secas. Si estamos intentando perder peso lo mejor es tomarlas en pequeñas cantidades y siendo conscientes de su efecto en nuestra glucemia. En el caso de personas con moderada actividad física, se puede utilizar como fuente de glucosa natural antes o después de practicar deporte.
  • Con los zumos naturales y los batidos con leche ocurre algo parecido. Una de las razones del bajo índice glucémico de las frutas es su contenido en fibra, que dilata en el tiempo la absorción de sus azúcares por nuestras células sanguíneas. Al triturarlas hasta el infinito la fibra está tan procesada que no cumple su función, además si se hace en la licuadora se pierde gran cantidad de la fibra porque se queda en los filtros. Si además añadimos que normalmente para conseguir un vaso de zumo utilizamos dos o tres piezas de fruta…haz los cálculos.
  • Cuanto más madura está la fruta también es más alto su índice glucémico por mayor concentración de sus azúcares. Esto no significa que tengamos que tomar la fruta verde, solo son detalles a tener en cuenta, para saber lo que comemos.

En resumen:

  • Comamos fruta, que es rica y saludable pero, en relación con el aporte de azúcares, no es conveniente tomar más de tres piezas al día o su equivalente en gramos.
  • Es bueno variar las frutas, así su función como fuente de vitaminas será más completa.
  • OLYMPUS DIGITAL CAMERACuanto más fresca, con piel (¡el kiwi pélalo! jajaja) y menos triturada mejor.
  • Cuando se consuma en forma de zumo natural tendremos en cuenta cuántas piezas añadimos para no bebernos un chute de glucosa/fructosa. Puede ser buena idea para antes o después de practicar ejercicio. Por cierto, la mezcla de una pieza de manzana + una vara de apio da lugar a un zumo natural refrescante, vitaminado y con una proporción adecuada de azúcares.
  • Las compotas naturales son buenas, fresquitas y aportan dulzor a la vida, pero….controlando. Una cantidad moderada viene a ser lo que llevaría un vaso de yogur de 125cc.

Pues bueno, con esto termino. La razón de este blog es que seamos conscientes de lo que comemos, sobre todo si tenemos problemas con el peso. Espero haberte ayudado a entender la fruta.

Fuentes: Fundacióndiabetes.orgEstilopaleo.com5aldia.org…y muchas otras.

 


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Huevos fritos ¿Porqué no?

Para muchas personas cuidar la alimentación significa renunciar a los placeres del buen comer. Y no es casualidad. La consigna ha sido siempre: hervir, cocinar al vapor, plancha y horno, nada de aceite, nada de sal, nada de nada y con la falta de inspiración…sufrir y aburrirse.

Pues bien, resulta que con el tiempo se ha demostrado que la carne de cerdo no era tan mala como se creía, que hay grasas que no solo no son dañinas sino que pueden ser  beneficiosas (dedicaré una entrada a ellas en breve)  y que los huevos solo aumentan el colesterol a determinadas personas con predisposición. Por lo tanto una vez hechas las desmitificaciones oportunas, pero sin dejarnos llevar por la euforia ya que todos los días se descubren y/o demuestran nuevas verdades sobre nutrición, podemos incorporar muchos alimentos a nuestra alimentación habitual manteniéndola sana, equilibrada, con bajo índice glucémico, baja en hidratos de carbono y sobre todo…muy sabrosa.

De esas cosas “prohibidas” una fundamental son los huevos fritos. Cierto es que hechos de la manera tradicional pueden llevar una buena carga de aceite, si los hacemos así de forma esporádica no tiene mayor trascendencia, especialmente si el aceite utilizado es de oliva o cualquier otro monoinsaturado.

Hoy te voy a enseñar la forma en la que yo los hago desde hace muchos años, que permite tomarlos con frecuencia y que he descubierto que no conoce todo el mundo. Con una sola cucharada de aceite (o menos incluso dependiendo de la sartén) vas a conseguir unos huevos que no desmerecen nada, con su yema para mojar el sucedáneo de pan y todo el sabor.

Vamos a ello:

Ingredientes:

  • Un chorrito de aceite.
  • Una cucharada sopera de agua.
  • Un huevo (o más, siete huevos a la semana están considerados un consumo correcto).
  • Sal y pimienta.
  • Necesitarás una tapa para la sartén, porque con ella vamos a mantener el vapor generado por el agua y que va a cocinar la parte superior del huevo.

Preparación:

  1. Untar la sartén con el chorrito de aceite (verás en el vídeo que la que yo puse fue incluso más de la necesaria, solo hace falta que la sartén quede untada).

    Una cucharada de agua en la sartén.

    Una cucharada de agua en la sartén.

  2. Añadir el/los huevos y salpimentarlos.
  3. Añadir la cucharada de agua en un lateral de la superficie de la sartén.
  4. Tapar y dejar cocinar durante un minuto y medio o dos. Cuando la parte de la yema aparezca con una fina capa blanca significa que la clara ya está hecha y la yema líquida para mojar. Como hay quien prefiere la yema más o menos hecha, lo mejor es mirar de vez en cuando y retirarlos cuando estén a tu gusto para que no se pasen.

 

 

Tapar y dejar cocinar uno o dos minutos con su vapor.

Tapar y dejar cocinar uno o dos minutos con su vapor.

A disfrutar...

A disfrutar…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo los serví con una pechuga de pavo a la plancha y unos champiñones salteados con ajo y pimiento, también con poco aceite.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Pero lo mejor fue mojar el sucedáneo de pan en esa yema líquida y exquisita. Para chuparse los dedos.

Si eres de los/las que nunca lo han hecho así prueba y me dices qué te parece.

 

¡Para mojar!

¡Para mojar!

 

 

 

 

 PD:      Una de las finalidades de un blog es compartir información y experiencias, no olvides que todos tus comentarios son bienvenidos, puedes hacerlo de forma anónima o identificándote. Estoy segura de que tu experiencia, con mi forma de alimentación o con otras puede ser útil para otras personas. Incluso variaciones de mis recetas pueden ayudar. Verás que tienen un pequeño retardo en su publicación, es debido a que les tengo que dar el visto bueno, se lo doy siempre a todos los comentarios, pero es un filtro para que nadie pueda algún día publicar algo ofensivo en mi blog. Dicho esto ¡espero tus comentarios! 🙂

Por cierto, ¡si supieras lo mono que me queda el encuadre de las fotos en la aplicación! después las publica todas descalabradas, algún día tendré que hacerme de pago….


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Crema de cebollas

Como ya te he contado, siempre tengo alguna crema de verduras o un caldo en la nevera. Es mi primer plato favorito y , muchas veces, mi cena favorita.

Crema de cebollas.

Crema de cebollas.

Pero claro, no siempre tiene una a mano verduras frescas para prepararlas y , entonces, llega la cebolla al rescate ya que raramente nos faltan tres o cuatro  en la despensa. Esta crema es una “versión” de la sopa de cebollas francesa, que lleva básicamente cebollas y caldo de ave, se corona con una rueda de pan y queso gruyere rallado y se gratina. La sopa es exquisita, pero no le quiero poner el pan y el queso, es entonces cuando prefiero hacerla crema.

Verás que le añado una papa pequeña, si no lo hiciera quedaría muy aguada. No te mortifiques por esa triste papa que quedará diluida en casi dos litros de crema, no se puede decir que estés contradiciendo la reducción de hidratos de carbono. Es lo que yo llamo una “cantidad testimonial” de papa lo que te va a tocar en cada plato. En una versión con hidratos de carbono “normal” se añade 1/2 Kg de papas.

No tengas miedo al sabor de la cebolla, con la cocción queda dulce y muy suave. A mí me resulta un plato cariñoso de esos que aquí llamamos  “para sentar las madres” ( o sea calmar el estómago del hambre, de nervios, de cansancio y cualquier otro padecimiento del cuerpo o del alma).

Aquí va la receta:

Ingredientes:

  • Aproximadamente un kilo de cebollas. De cualquier variedad blanca, aunque si tienes de tu zona seguro que estarán muy frescas y probablemente más dulces. De todas formas son muchas las veces que la preparo con cebollas de malla de supermercado y queda genial.
  • Una papa pequeña (unos 100gr, o del tamaño del puño de la mano cerrada, dependiendo de tu mano,claro).
  • Dos dientes de ajo.
  • Tomillo (fresco o seco).

    OLYMPUS DIGITAL CAMERA

    Ingredientes principales.

  • Medio vaso (125 ml) de vino blanco o brandy.
  • Cinco o seis granos de pimienta de jamaica o diez a doce granos de pimienta negra, roja y/o blanca.
  • Una hoja de laurel.
  • Un litro de agua (o caldo de verduras si tienes preparado).
  • Sal al gusto.

Preparación:

  1. Pelar y trocear la cebolla de cualquier manera, en trozos medianos como del grosor de un dedo.
  2. Pelar la papa y “cachearla”; cortar en trozos, pero en lugar de llegar al final con el cuchillo terminar arrancando una parte del trozo. Así conseguiremos que libere el almidón.
  3. Poner dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen (o la que uses habitualmente) en una olla.

    OLYMPUS DIGITAL CAMERA

    Tres cucharadas de aceite de oliva para rehogar.

  4. Rehogar la cebolla hasta que quede un poco transparente, sin que llegue a tomar color.
  5. Añadir el vino  o el brandy y dejar unos segundos el fuego vivo para que se evapore el alcohol.
  6. Añadir el resto de ingredientes ( ajos, papa, tomillo, pimientas, laurel,agua y sal ).
  7. En olla normal; llevar a ebullición y dejar cocinar a fuego medio durante media hora o cuarenta minutos, según veas la cebolla de cocinada.
  8. En olla a presión rápida; diez minutos de cocción una vez que sube la espita al nivel de cocción rápida.
La cebolla "pochada"

La cebolla “pochada”

Ya está hecha, solo queda triturar.

Ya está hecha, solo queda triturar.

Todo junto a hervir.

Todo junto a hervir.

 

 

 

 

 

 

 

Al finalizar la cocción retirar la hoja de laurel. Los granos de pimienta los podemos retirar también si no queremos que aparezcan puntitos negros, se pueden dejar, sabiendo que van a triturarse. Triturar con una batidora hasta que quede homogénea. Otra opción es dejarla tal cual, sin triturar, para eso yo picaría la cebolla en juliana fina, para que no queden trozos muy gruesos.

Y listo, ya tenemos una crema riquísima sin necesidad de ir al mercado a por otras verduras.

Que la disfrutes.