Pásame tu dieta

Alimentarse bien y sentirse a gusto.


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Merluza a la mostaza en seis minutos con microondas.

El otro día me di cuenta de que, después de veintiocho recetas e ideas para comer rico y fácil, aún no te había contado el mayor de mis secretos para preparar una merluza riquísima en seis minutos más otros dos de preparación. Es apta para todos los niveles de cocinillas.

Seguramente, si te gusta cocinar pescado fresco, esta recetilla te parecerá un sacrilegio. Yo no soporto el olor del pescado al cocinarse, ni las espinas, ni las pieles (casi casi que ni el propio pescado), por eso siempre lo compro en forma de filetes o los corazones (el centro del lomo) de merluza congelados. Como las técnicas de congelación actuales son estupendas, de esta manera consigo tener siempre pescado en el congelador para alternarlo con las carnes de ave que también consumo con frecuencia. merluza microondas4

Cuando lo hago de forma planificada saco la caja del congelador hacia la nevera la noche antes y así cuando llego a comer está descongelado. En ocasiones lo decido sobre la marcha y entonces lo uso directamente congelado. Cocinar las proteínas directamente congeladas no es lo más ortodoxo, se supone que durante la descongelación lenta los cristales de hielo que se encuentran entre las fibras de músculo se derriten sin romper éstas. Cuando lo descongelamos digamos “a lo bestia”, se pueden estar rompiendo alguna de esas fibras y entonces la calidad de la proteína no es óptima. Pero claro, la vida real no es óptima y, a veces, se me olvida descongelarlo. Como este detalle no implica ningún problema a nivel nutricional, ni de sabor y he comprobado que la estructura de la pieza de pescado no pierde nada de textura lo hago sin vergüenza ni culpa si lo necesito.

El tiempo de cocción dependerá del grosor de las piezas de pescado que elijas. Yo utilizo los corazones de merluza congelados, son la parte más limpia y jugosa. Con filetes u otras piezas más finas necesitarás ir probando con unos minutos menos.

Ingredientes:

  • 1 caja de corazones de merluza congelada (6 piezas, para tres raciones o dos con hambre).
  • Una cucharada de mostaza antigua (la que trae las semillas)  o de dijon (la amarilla).
  • Un chorro generoso de zumo de limón.
  • Un chorrito de aceite de oliva (una cucharada rasa).
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación:

  1. Colocar los trozos de pescado en una fuente apta para microondas.Así queda después de la cocción al microondas.
  2. Mezclar el resto de los ingredientes en un recipiente, nada, dos vueltas de tenedor para que la mostaza se unifique con el limón y el aceite.
  3. Pintar con brocha, o con la parte de atrás de una cuchara, cada uno de los trozos del pescado.
  4. Cubrir la bandeja con film transparente sellando bien los laterales.
  5. Meter al microondas con potencia 100% durante merluza microondas3seis minutos. Si tu microondas es de potencia más baja seguramente necesitarás uno o dos minutos más. Los microondas son como los hornos, cada uno es de su padre y de su madre y hay que ajustar los tiempos al nuestro.
  6. Sacar del microondas y servirlo con cualquier guarnición. Cuidado al levantar el film porque habrá mucho vapor en su interior y te puedes quemar.

En el caso de que no hayas descongelado el pescado, la única diferencia es que habrás de darle doce minutos de microondas en lugar de seis. Notarás que se libera algo más de agua al fondo de la bandeja pero no importa, queda igual de rico. Llevo años haciéndolo.

Pues listo, ya te he contado mi AS en la manga para cuando no he preparado la comida con anterioridad.

No he probado a hacer otras cosas de la misma manera, pero estoy segura de que se pueden obtener resultados igual de satisfactorios con unas pechugas de pollo por ejemplo. Y por supuesto, de esta “receta” lo que es clave es el tiempo de cocción y el hecho de hacer el pescado al microondas (que de entrada no es lo que te pide el cuerpo) las posibilidades de aderezo son infinitas y dependen de tu imaginación.

Que te aproveche.

 


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Un resumen .

Pues sí, ya llegó mi segunda Navidad por estos lares, espero que estés pasándolas de la mejor manera

Feliz Navidad

Feliz Navidad

posible, con tu gente, recordando a los que no están y tratando de disfrutar con la parte que mas te guste de este trance hiperamoroso e hiperfeliz que invade a la humanidad cristiana todos los años. Yo sigo como siempre, ocupada, buscando ratitos para pasarme por aquí e intentando ayudar a más personas que me preguntan por “esa cosa del pásame tu dieta”.

En esos balances anuales que hacemos siempre por estas fechas no me puedo quejar. Respecto al tema que nos concierne, sigo en el mismo peso que hace un año, comiendo igual, igual de cómoda y feliz. Mi salud mejor que nunca y corriendo ya carreras de 8km (no pienso pasar de 10km, tranquilidad, disfrutar sí, sufrir no…).

Después de este año y medio de blog y de aprendizaje he reescrito la lista de alimentos que sí como y los que no, para hacer un par de pequeñas modificaciones. He añadido los frutos secos en los que sí. y he ajustado el No de los hidratos de carbono, pero prácticamente es la misma. Con respecto a las grasas, ya he hablado de ellas en otras entradas. Sigo pensando que, cuando hay mucha grasa que movilizar  hacia afuera, es mejor no añadir mucha grasa en las comidas. Sin embargo la eliminación de la grasa de calidad no es indispensable para perder peso y ganar salud, al contrario, todo indica que es beneficiosa. Cada uno/a en función de su particularidades ha de decidir si las integra o no, una vez perdido el peso mayor.

Me he encontrado personas que necesitan un resumen con las ideas principales de lo que he hecho para perder y mantener mi peso, además me lo piden impreso en papel porque no se manejan con la tecnología. Para ellos he hecho un resumen en 6 diapositivas convertidas a Pdf para poderlas imprimir. Por si te apetece tenerlo o se lo quieres imprimir a alguien te adjunto el archivo en este enlace: Pásame tu dieta

Y aquí las tienes desplegadas:

 


26-12-2014 22.12.28 1
14-1-2015 20.1.44 1

14-1-2015 20.1.55 1
26-12-2014 22.12.16 726-12-2014 22.12.23 8

Como siempre, espero que te sea de utilidad.

Y feliz año nuevo..

Y feliz año nuevo..


¡Feliz año nuevo! Que 2015 sea un cúmulo de cosas buenas para tí y quienes te rodean.

Fotos como siempre, gracias: AndrésNuñezPhoto


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Un menú para quien lo necesite.

Hay personas a las que les gusta planificar su menú semanal. Esta costumbre tiene muchas ventajas y es muy recomendado como medio para conseguir una alimentación variada, facilitar las compras semanales y programar los tiempos dedicados a cocinar. Yo la teoría la entiendo y tengo amigas y amigos que siguen esta práctica, sabiendo lo que comerán o cenarán cada día. Pero, que le voy a hacer, soy una anarquista de la cocina, me descargo creativamente cocinando y nunca he podido ceñirme a un menú. La ventaja es que cocino lo que me apetece en cada momento, la desventaja es que este sistema me obliga a tener la despensa siempre llena de verduras, huevos, otras proteínas y todos los productos que utilizo normalmente para elaborar mis comidas, porque en cualquier momento me ilumino y me pongo a hacer unas pechugas de pollo rellenas o un marmitako de atún sin papas.

En estos días una seguidora me pidió que la ayudara confeccionando un menú semanal. De entrada me entró el pánico porque, ya te digo, es como si me pidiera que le amarrara las manos. ¡Con lo feliz que soy yo en mi libertad alimentaria! pero, como entiendo que no todo el mundo es como yo (menos mal, porque si no esto sería el acabose) y ante su petición ,tras un gran esfuerzo  mental, elaboré un menú para una semana que puedes descargar aquí Menú pasametudieta.

Tal como he hecho en otras ocasiones en que he creado algún elemento de ayuda para alguien que me lo ha pedido, lo publico aquí, para que si tú también prefieres seguir un menú tengas uno para empezar. Sí quiero dejar muy claro que solo debe servir como orientación, que los productos que he puesto para media mañana y media tarde son los básicos, pero cualquier variación que no incluya hidratos de carbono de los considerados desfavorables puede valer. Cualquiera de las propuestas de proteína se puede cambiar por cualquier otra que te guste más o que tengas en casa. Las verduras se pueden consumir de cualquier manera, incluso en estofado, también las proteínas. Ahora que empieza el fresquito apetece una carne asada o estofada, un bacalao encebollado o cualquier otra receta de las tradicionales. Y ,si un plato te gusta mucho o te sale mucha cantidad, nada te impide comerlo un par de veces hasta que se gaste. A veces nos preocupamos mucho de la variedad cuando nos concentramos en la alimentación pero, antes de cambiar de forma de comer ¿ no es cierto que también comías más o menos los mismos platos en diferentes semanas?, pues eso, que no hay porqué pretender comer todos los días y en cada comida algo diferente. También puedes añadir más alimentos a cualquiera de las comidas, no te quedes con hambre. Y lo mejor para mí, come cada vez que tengas hambre, no esperes a estar desfallecido/a por haber comido poco tiempo antes, así evitarás los atracones.

Recuerda que los lácteos desnatados se pueden tomar con libertad, igual que el café, las infusiones, los refrescos “light” o “cero” (sin abusar…que conozco casos de ¡un litro de cola light al día!). Endulza con edulcorantes acalóricos tradicionales o con stevia.

En fin, que si te puede ayudar este menú, me alegra mucho. Yo seguramente habré comido lo que pone en él en cualquier semana, pero no en el orden en que aparecen 😉

Para ayudar en la preparación tienes enlazadas las comidas que coinciden con las recetas de mi blog. Recuerda también que en la pestaña de recetas tienes otras cuantas ideas para cocinar cosas ricas.

Tortilla de salvado.

Magdalenas de salvado.

Sucedáneo de pan.

Crema de verduras.

Tortilla al horno.

Atún en adobo.

Pechuga de pollo rellena.

Pizza sin harina.

Huevos fritos. 

Una idea para menú semanal.

Una idea para menú semanal.

Por último, quería hoy avisarte de que durante una temporada estaré en “silencio bloguiano”, me toca estudiar y si me desconcentro la lío…Aún así seguiré respondiendo a cualquier comentario o mensaje que me quieras hacer llegar. Si estás suscrito/a te llegarán futuras entradas en el momento en que las reinicie, o si un día tengo una necesidad imperiosa de contarte algo mientras hago un descanso mental.

Hasta luego….


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Mermelada light.

¡Hola otra vez!

Hemos comentado que, en pequeñas porciones se puede tomar mermelada para acompañar una tostada de pan integral, tortitas de arroz, de avena, etc., en el momento en que vamos integrando cantidades controladas de hidratos de carbono complejos en nuestra dieta, una vez perdido el peso que queríamos o durante el proceso de pérdida si no estamos siendo muy estrictos en las limitaciones.

Desde el principio he recomendado la “Hero diet” porque es, de las que he encontrado, la que menos cantidad de azúcares aporta por ración (o por 100gr, que es lo mismo en proporción) y la única que he encontrado por ahora con acreditación por la fundación SED (Sociedad Española de Diabetes), que informa en la etiqueta de que:” 123g de confitura extra Hero Diet =1 ración de carbohidratos (10gr).  Un frasco de 280g equivale a 14 raciones de 20gr. “

Este detalle para mí es importante porque intento controlar las raciones de hidratos de carbono diarias, sin obsesionarme. Así sé que tomando dos tostadas al día de arroz o de avena (ya sabes que he suprimido el pan de trigo por su gluten y estoy muy contenta) con un poco de queso de untar desnatado y una cucharadita de mermelada cada una, no voy a desencadenar una cascada de glucosa-insulina en mi circulación y disfruto de un capricho dulce, sobre todo en la media tarde.

Para que te hagas una idea, si no tienes báscula de cocina: como soy de ciencias he hecho la prueba y 20gr es una cucharada sopera colmada de mermelada o tres de postre.

Antes de nada has de saber que en España todo lo relativo  a  los alimentos y su etiquetado está regulado por la Comunidad Europea. En el caso de los alimentos “saludables” la normativa que corresponde (tienes los enlaces en su título) es:

Para el tema de las mermeladas he extraído lo que nos interesa, que son estas tres definiciones:

BAJO CONTENIDO DE AZÚCAR

Solamente podrá declararse que un alimento posee un bajo contenido de azúcar, así como efectuarse cualquier otra declaración que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si el producto no contiene más de 5 g de azúcar por 100 g en el caso de los sólidos o 2,5 g de azúcar por 100 ml en el caso de los líquidos.

SIN AZÚCAR

Solamente podrá declararse que un alimento no contiene azúcar, así como efectuarse cualquier otra declaración que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,5 g de azúcar por 100 g o 100 ml.

SIN AZÚCARES AÑADIDOS

Solamente podrá declararse que no se han añadido azúcares a un alimento, así como efectuarse cualquier otra declaración  que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si no se ha añadido al producto ningún monosacárido ni disacárido (ejemplo de disacárido sería la sacarosa o azúcar de mesa, que se forma con glucosa y fructosa; la glucosa es el principal monosacárido) ni ningún alimento utilizado por sus propiedades edulcorantes. Si los azúcares están naturalmente presentes en los alimentos, en el etiquetado deberá figurar asimismo la siguiente indicación: «CONTIENE AZÚCARES NATURALMENTE PRESENTES».”

Por si no lo sabes, la mermelada se consigue cocinando fruta y azúcar al 50%, o sea, tanto peso de fruta como de azúcar.

Para reducir la cantidad de azúcar se puede sustituir parte o toda esta por edulcorantes artificiales (aspartamo es el más frecuente) que tienen mala fama pero sobre los que los estudios demuestran su seguridad bajo un consumo razonable.

También se puede sustituir una parte o toda por fructosa, cuya ventaja es que con menor cantidad se consigue mayor poder edulcorante, también tiene un índice glucémico menor que el del azúcar blanco (20 frente a 59). Sin embargo, encuentro información contradictoria acerca el efecto sobre la glucemia: parece ser que se va observando que es mayor de lo esperado. Atención especial merece el Jarabe de maíz alto en fructosa, que es un derivado utilizado para endulzar zumos, refrescos y otros productos procesados y que, este sí, está demostrando relación directa con la obesidad y el desarrollo de diabetes.

Otro edulcorante sustitutivo del azúcar y que está de moda es la stevia (obtenido de la planta stevia rebaudiana) que tiene un alto poder endulzante y un efecto insignificante sobre la glucemia. Pero ojo, si nos sustituyen una parte del azúcar por stevia, no hay que olvidar la parte de azúcar que sigue presente en la composición de la mermelada.

He dedicado un tiempo a hacer un mini estudio sobre las mermeladas que encontramos en el supermercado con denominación diet, light, bajas en azúcar o denominaciones similares. Aquí te muestro una pequeña comparativa con las fotos (de las que hay en mi supermercado), simplemente para ayudarte a leer las etiquetas y saber lo que compras y consumes. Unas llevan stevia, otras fructosa, otras aspartamo, busca las que tengas a tu mano y dedica un rato a leer las etiquetas. Verás que aprendes a elegir la que más te conviene.

Oye, que también se es libre de tomar un día un poco de mermelada normal, mientras se sea consciente de que estamos tomando azúcar en cantidad de la buena y que eso tiene unas consecuencias. Pero, un día es un día.

Algunas fotos quedaron un poco desenfocadas, pero con voluntad se leen.

Espero que te sea útil.

Con fructosa.

Con fructosa.

4-8-2014 20.8.13 7

Con azúcar y stevia.

 

 

Con aspartamo

Con aspartamo

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Con aspartamo.

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Con fructosa.


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Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable de L. Jiménez; probablemente el mejor libro sobre alimentación que he leído.

Encontrar información sobre alimentación y dietas es fácil. Que esa información sea fiable, basada en la 6-7-2014 21.7.6 1investigación científica y que además esté bien explicada es más difícil. Encontrar un compendio de estudios científicos, desarrollados, evaluados y puestos a disposición de quien los quiera escudriñar ya es todo un reto. Pues bien, este libro lo consigue, además de forma amena, sencilla y clara. Ya conocía sus contenidos porque soy seguidora del blog de su autor con el mismo nombre: Lo que dice la ciencia para adelgazarEn él he ido constatando muchas de las ideas e informaciones que he ido encontrando aquí y allá.

Lo bueno del libro es que hay un hilo conductor. Desde el principio al final consigue lo que se propone al empezar; que desaprendamos las ideas equivocadas y que, tras analizar cada uno de los grupos de alimentos con sus correspondientes mitos y leyendas, podamos elaborar por nosotros mismos una dieta saludable, equilibrada y que nos permita perder peso a la vez que recuperamos la salud.

No en vano coincido con el blog y en consecuencia con el libro en muchos sentidos (por no decir en todos). Cuando inicié mi aprendizaje-desaprendizaje, dejé de lado una parte de los conocimientos sobre dietética que había adquirido en mi formación para abrir la mirada hacia formas algo “drásticas” de pérdida de peso. Ya he contado cómo empecé leyendo sobre el método Dukan por su incidencia en el aumento de la ingesta de proteínas y reducción de los hidratos de carbono, para luego adaptarlo a una alimentación racional y más equilibrada. Para ello estudié sobre el índice glucémico de los alimentos, las grasas, la fibra, las proteínas etc…Indagué sobre los estudios que evidencian las carencias y beneficios de las dietas de adelgazamiento más conocidas, para luego, con un totum revolutum hacer la mía, la que me fue bien.

De la misma manera este libro (y su blog), parten del análisis detallado de los estudios sobre alimentación, a partir de sus conclusiones desarrolla una serie de recomendaciones para adoptar lo que el autor llama “La dieta perfecta”:

  1. Evitar los carbohidratos y los alimentos procesados.
  2. Muchas verduras, vegetales y frutas.
  3. Cantidad suficiente de proteínas.
  4. Añadir frecuentemente grasas, mejor las más saludables.
  5. La dieta no es una penitencia.

Como verás es idéntico a lo que yo me impuse como mis principios alimentarios. En este caso se añaden las grasas saludables con más alegría de lo que yo lo hice, sobre todo en el caso de los frutos secos (nueces, almendras y avellanas crudas o tostadas sin sal) que tardé en incorporar a mi alimentación habitual.

Con estas premisas propone ejemplos de menús adaptándolos a diferentes niveles de exigencia según el peso que se quiera perder o el nivel de compromiso personal hacia el cambio. Mi caso, a causa de mi convencimiento sobre lo que me había propuesto y a una fuerza de voluntad que aún no sé de dónde saqué, correspondería al que se propone en el libro como muy exigente:

  • Eliminar todos los alimentos con carbohidratos de rápida absorción o azúcares.
  • Aumentar los vegetales con menos carbohidrato. Reducir alimentos integrales y legumbres.
  • Aumentar las carnes preferiblemente de aves y pescados magras.
  • Aumentar la proporción de grasas vegetales, mejor oliva. Evitar grasas añadidas en procesados.
  • No tomarse días libres o tomar uno cada quince días. (Yo no me tomé ninguno hasta que perdí todo lo que quería perder y aún ahora me permito solo una comida libre, no un día, cada mes o mes y medio).

Propone un modelo de exigencia media y otro poco exigente relativizando las restricciones.

Me gustó especialmente el capítulo titulado “Regla 5: La dieta no es una penitencia”, confirma lo que he aprendido sobre la menor importancia de las cantidades de alimento frente a la calidad de los mismos (igual que propone el método Dukan).

Coincido con él en que saciarse plenamente con alimentos saludables es posible e igual de satisfactorio cuando se aprende cuáles son estos. Llegó el final de los mini platos con treinta gramos de pavo sin sal y dos hojas de lechuga que han aterrorizado a millones de personas durante mucho tiempo.

También aporta una pirámide nutricional muy parecida a la pirámide LOGI de la que ya hemos hablado.

Concluye el libro con un capítulo dedicado a costumbres saludables (ejercicio, tiempo para comer, descanso etc.. )que podríamos encontrar en todos los métodos que persiguen un estilo de vida saludable (como por ejemplo  la dieta de la Zona) y otro con preguntas frecuentes sobre alimentos y mitos.

Casi al final propone al lector una promesa: enseñar a al menos una persona todo lo aprendido, prestarle el libro o contárselo. Para que el día de mañana todos podamos decir que sabemos lo que significa “comer bien”. Como verás coincide plenamente con el espíritu y con la leyenda de mi blog “alimentarse bien y sentirse a gusto” y “soy una persona que quiere compartir algo bueno”. Y por eso considero que es el mejor libro sobre alimentación que he leído hasta ahora (con permiso de El método LOGI, que perdió muchos puntos por estar muy mal escrito o traducido pero no por sus contenidos).

Yo lo compré en formato PDF por 2,68€ también está en papel para quienes no se manejan bien con las nuevas tecnologías. Te dejo aquí el enlace por si te decides a comprarlo o descargar los primeros capítulos gratis.

PD:

Pese a lo que pueda parecer no tengo nada que ver con el señor L.Jiménez más conocido como El Céntinel, no cobro comisión y no me copié de su libro para elaborar mi blog porque no lo compré hasta hará cosa de un par de meses. Sin embargo sí que me ha ayudado a corroborar muchas de mis conclusiones previas.

 


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Crema de cebollas

Como ya te he contado, siempre tengo alguna crema de verduras o un caldo en la nevera. Es mi primer plato favorito y , muchas veces, mi cena favorita.

Crema de cebollas.

Crema de cebollas.

Pero claro, no siempre tiene una a mano verduras frescas para prepararlas y , entonces, llega la cebolla al rescate ya que raramente nos faltan tres o cuatro  en la despensa. Esta crema es una “versión” de la sopa de cebollas francesa, que lleva básicamente cebollas y caldo de ave, se corona con una rueda de pan y queso gruyere rallado y se gratina. La sopa es exquisita, pero no le quiero poner el pan y el queso, es entonces cuando prefiero hacerla crema.

Verás que le añado una papa pequeña, si no lo hiciera quedaría muy aguada. No te mortifiques por esa triste papa que quedará diluida en casi dos litros de crema, no se puede decir que estés contradiciendo la reducción de hidratos de carbono. Es lo que yo llamo una “cantidad testimonial” de papa lo que te va a tocar en cada plato. En una versión con hidratos de carbono “normal” se añade 1/2 Kg de papas.

No tengas miedo al sabor de la cebolla, con la cocción queda dulce y muy suave. A mí me resulta un plato cariñoso de esos que aquí llamamos  “para sentar las madres” ( o sea calmar el estómago del hambre, de nervios, de cansancio y cualquier otro padecimiento del cuerpo o del alma).

Aquí va la receta:

Ingredientes:

  • Aproximadamente un kilo de cebollas. De cualquier variedad blanca, aunque si tienes de tu zona seguro que estarán muy frescas y probablemente más dulces. De todas formas son muchas las veces que la preparo con cebollas de malla de supermercado y queda genial.
  • Una papa pequeña (unos 100gr, o del tamaño del puño de la mano cerrada, dependiendo de tu mano,claro).
  • Dos dientes de ajo.
  • Tomillo (fresco o seco).

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    Ingredientes principales.

  • Medio vaso (125 ml) de vino blanco o brandy.
  • Cinco o seis granos de pimienta de jamaica o diez a doce granos de pimienta negra, roja y/o blanca.
  • Una hoja de laurel.
  • Un litro de agua (o caldo de verduras si tienes preparado).
  • Sal al gusto.

Preparación:

  1. Pelar y trocear la cebolla de cualquier manera, en trozos medianos como del grosor de un dedo.
  2. Pelar la papa y “cachearla”; cortar en trozos, pero en lugar de llegar al final con el cuchillo terminar arrancando una parte del trozo. Así conseguiremos que libere el almidón.
  3. Poner dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen (o la que uses habitualmente) en una olla.

    OLYMPUS DIGITAL CAMERA

    Tres cucharadas de aceite de oliva para rehogar.

  4. Rehogar la cebolla hasta que quede un poco transparente, sin que llegue a tomar color.
  5. Añadir el vino  o el brandy y dejar unos segundos el fuego vivo para que se evapore el alcohol.
  6. Añadir el resto de ingredientes ( ajos, papa, tomillo, pimientas, laurel,agua y sal ).
  7. En olla normal; llevar a ebullición y dejar cocinar a fuego medio durante media hora o cuarenta minutos, según veas la cebolla de cocinada.
  8. En olla a presión rápida; diez minutos de cocción una vez que sube la espita al nivel de cocción rápida.
La cebolla "pochada"

La cebolla “pochada”

Ya está hecha, solo queda triturar.

Ya está hecha, solo queda triturar.

Todo junto a hervir.

Todo junto a hervir.

 

 

 

 

 

 

 

Al finalizar la cocción retirar la hoja de laurel. Los granos de pimienta los podemos retirar también si no queremos que aparezcan puntitos negros, se pueden dejar, sabiendo que van a triturarse. Triturar con una batidora hasta que quede homogénea. Otra opción es dejarla tal cual, sin triturar, para eso yo picaría la cebolla en juliana fina, para que no queden trozos muy gruesos.

Y listo, ya tenemos una crema riquísima sin necesidad de ir al mercado a por otras verduras.

Que la disfrutes.

 

 


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Propósito de año nuevo: perder kilillos.

¡Entre la Nochebuena y los Reyes Magos nos encontramos amiga/o! eso significa que estamos en medio de una vorágine de excesos alimentarios, espirituosos (que no espirituales jeje) y monetarios.

Para los excesos monetarios la solución dicen que es apretarse el cinturón…oye, que bien me viene para introducir el tema de la pérdida de peso. Pues eso, este blog va de perder peso y comer bien, desde mi perspectiva personal, mi experiencia y unos cuantos conocimientos que comparto con quien los quiera leer.

Si eres de mis fieles seguidores/as muchas gracias por estar ahí, lo siento pero esta entrada no te va a servir de mucho, es un resumen para novatos/as . Pero te voy a contar una novelería ya que has llegado hasta aquí, como sabes he seguido con el mismo patrón alimentario, me siento cómoda, pues bien, después de al menos tres meses estabilizada he ido muy poco a poco perdiendo los dos últimos kilos hasta llegar a un total de 20. Y eso con las fiestas de por medio, lo que me demuestra que esto va bien. Ya no voy a bajar más, ahora iré aprendiendo a mantenerme pero, a diferencia de otras ocasiones ¡para no seguir bajando! jajaja, si me lo cuentan hace diez meses no me lo creo.

Ahora vamos con los no iniciados:

Si tu propósito de año nuevo es perder unos kilillos puedes leer mi blog y ver si te puede ayudar. Para facilitar esa tarea ya que parece que esto va tomando dimensiones quijoteras te he hecho este resumen con enlaces directos a algunas entradas que creo que dan una idea general de la cuestión:

RESUMEN DE PÁSAMETUDIETA

Si quieres saber el porqué de este blog y quién soy vete a Pero bueno…¿y quién soy yo para contarte todo esto?”

Si después de leer la anterior entrada has decidido hacer lo mismo que yo sigue leyendo, si no, puedes seguir leyendo también y te entretienes un ratito.

En “lo que como y lo que no como” tienes clarito lo que ha sido mi alimentación durante estos últimos diez meses y con los que he logrado mi objetivo. Y las razones en  Mis principios alimentarios” y  La justificación científica de mi decisión o “Lo que he aprendido del método LOGI”

Haz la compra para asegurarte de que tienes en la despensa todo lo que necesitas. Es muy importante tener suficiente avituallamiento para el recorrido, esto evitará que te lleguen a la boca alimentos indeseables accidentalmente. Tienes la lista de la compra en la entradahoy vamos a montar nuestro arsenal”.

 

Ahora decide cuándo vas a empezar a practicar esta nueva alimentación, ponle fecha, pésate el día que empieces por la mañana en ayunas, apunta el peso y ¡vamos allá! Poco a poco te irás sintiendo mejor y más animada/o. Probablemente sentirás cambios en tu físico y en tus digestiones, incluso en tu nivel de energía.

Sobre el tema de cuándo pesarse, te lo explico en La cuestión de la báscula.”

Y sobre el ejercicio físico tienes La importancia del ejercicio físico” y ¿Cómo mantener ahora el peso perdido?”

Si quieres saber cómo incluir los hidratos de carbono en tu dieta sin dejar de sentirte bien puedes ver “La cantidad y las fuentes de los hidratos de carbono”.

Tienes a tu disposición la pestaña  Recetas e ideas donde de vez en cuando subo platos ricos con su receta. 

Si quieres conocer detalles sobre mi proceso o necesitas motivación tienes varias entradas como ¿Te haces trampas al solitario?,   No te rindas, date una oportunidad  y ¿Cuándo fue mi momento para iniciar el cambio? En general en todas tienes algo sobre el desarrollo de mi experiencia.

En el blog hay muchas más entradas (con esta 56), en todas he puesto mi cariño con la intención de ayudar a quien me lo ha pedido y a quien me ha descubierto en la red. A todos/as les deseo que les vaya tan bien como a mí. Y siéntanse libres de contactarme por correo electrónico en el enlace Contacto o comentando directamente en las entradas (arriba a la izquierda donde dice comentar), pueden hacerlo de forma anónima o identificándose. Me alegra muchísimo recibir comentarios, así sé que estás ahí.

Y sin más, sólo me queda desearte otra vez

 ¡Feliz año nuevo y que se cumplan todos tus deseos!.